CONVOCATORIAS

- Coordinadora Republicana de Madrid: Miércoles 7 marzo, a las 7 de la tarde, en Plaza Tirso de Molina, 8 (CAUM)

martes 31 de enero de 2012

El trotskismo según el Sandinismo


Todos admiramos la Revolución Sandinista y consideramos que, después de la cubana, es la más importante revolución triunfante que existió en América Latina.

Fue una genuina Revolución, nacida del descontento y la frustración popular, nacida de la injerencia y el colonialismo de Estados Unidos, y de la incapacidad de las élites locales (burguesía + terratenientes) para levantar un proyecto nacional hegemónico que rivalizara con el de Norteamérica. Estas élites latinoamericanas iban a conseguir este objetivo, parcialmente, en diferentes países del Subcontinente, a partir de la independencia de España.

Pero en Nicaragua, contando con el atraso y su supeditación a los intereses económicos y políticos de Estados Unidos, esto no era posible. Entonces surgió un Frente Unido y Popular que, con las armas en la mano, se echó al monte para rivalizar con el hegemonismo norteamericano y acabar con él.

Este frente, conocido internacionalmente como el Frente Sandinista, en honor al primer héroe popular que luchó contra el hegemonismo yanqui, Augusto Cesar Sandino, aglutinó a todos los sectores populares que coincidían en ver a Estados Unidos y su política continental como el primer obstáculo para que Nicaragua emprendiera el camino de la modernidad y de la democracia. Este frente aglutinaba a todo el mundo que se consideraba anti-imperialista, socialista y demócrata, desde el proletariado hasta la burguesía, desde el marxismo hasta el cristianismo. Este frente, aconsejado por la Cuba socialista, logró el triunfo por medio de las armas en 1979, y gracias al apoyo que le brindó la URSS y la comunidad de países socialistas, logró enfrentarse con éxito a Estados Unidos y pasar por una nueva fase en su Guerra de Liberación Nacional, la guerra contra la injerencia armada proveniente de Honduras.

A finales de la década de los 80, el bloque socialista internacional enfrentaba varias amenazas en todo el mundo, después de haber tenido, prácticamente, arrodillado al capitalismo durante la década de los 70. Entonces, la URSS inició el camino de las reformas internas para hacer frente a ese reto. En el marco de ese camino, Nicaragua aceptó unas negociaciones de paz que supusieron el triunfo electoral de la derecha por estrecho margen.

Lo que vino después, en Nicaragua, fue el neoliberalismo y el hundimiento económico, social y político del país… Hundimiento del que aún es víctima en muchos aspectos.

Nicaragua ya no puede contar con una comunidad de países socialistas, como la que existió con anterioridad; Nicaragua, por el contrario, se adapta al nuevo campo anti-imperialista emergente y, desde ese campo, a la aparición de un mundo multi-polar que discuta la hegemonía de Estados Unidos.

El marxismo-leninismo sobrevive en Latinoamérica y Centroamérica gracias a los aportes del marxismo latinoamericano, al ejemplo de la Cuba socialista y a las corrientes ideológicas que circulan entre Oriente y Occidente. En ese magma ideológico se percibe el “socialismo del Siglo XXI” como una fórmula de compromiso entre Capitalismo y Socialismo (una “transición al Socialismo”), mientras se subestima el papel organizador del Partido revolucionario, o se lo confunde con el rol del Estado socialista en formación. En este caso, se echa mano de la “espontaneidad” de las masas y del carácter revolucionario de la lucha de clases entre proletariado y burguesía; aunque siga sin quedar claro qué se va hacer en cuento a la formación de cuadros revolucionarios del Estado o en cuento a la dirección socialista de las empresas. En el terreno práctico del ejercicio del Gobierno y de la dirección de empresas nuevas consignas son puestas en marcha, “no quedar arrinconado en el mercado mundial” y “no quedar desligado de las luchas de los pueblos por su liberación nacional”. Anti-imperialismo y pragmatismo son puestos en funcionamiento en una fórmula de Socialismo-Revolucionario que no pone fecha a la conquista del Comunismo, frente a los tiempos de Lenin y Stalin, en los que se podía alcanzar con la punta de los dedos.

En ese sentido, es perfectamente coherente con el devenir ideológico y político del Sandinismo que concilien su afiliación a la II Internacional y a la V internacional, mientras se muestran ignorantes de su pertenencia a la III Internacional. En este caso, no bastaría sólo con invocar al marxismo, sino con poner las condiciones para la construcción del Partido Comunista.

Benito García Pedraza (Célula Comunista de Villaverde)

¡¡VIVA LA REVOLUCIÓN ÁRABE SOCIALISTA!!

Honor a los mártires Gamal Nasser, Saddam Hussein y Muammar Gaddafi

Muerte a los nuevos cruzados y a sus colaboradores

Viva la Unidad Popular Árabe

Viva la Unidad Popular Antimperialista